Ámbitos de aplicación
- Trastornos del aprendizaje y el lenguaje
- Trastornos de la atención
- Trastornos afectivos y emocionales
- Trastornos de la comunicación
- Trastornos psicomotores
- Trastorno generalizado del desarrollo (TGD)
- Desarrollo personal y bienestar
- Mejora de la voz y la musicalidad
- Preparación al parto
- Aprendizaje de idiomas

Durante su desarrollo, el niño va a tener que seleccionar los elementos sonoros compatibles con su entorno lingüístico, y marginar al mismo tiempo aquellos que están ausentes de las estructuras fonéticas que percibe en su entorno habitual: va a haber codificación lingüística por ajuste a las estructuras sonoras de su propia lengua. Pero esta codificación, como es específica a cada lengua, va a constituir rápidamente un freno al aprendizaje de otro idioma puesto que una lengua extranjera no será conforme a los patrones sonoros de la lengua materna interiorizados desde la tierna infancia. Así pues, una lengua es antes que nada una música, es decir, un conjunto de ritmos y sonidos específicos. Estos ritmos y sonidos constituyen la base sonora fundamental sobre la cual todas las demás adquisiciones (léxicas, sintácticas, semánticas) van a superponerse.
El objetivo del Método Tomatis es dar a cualquier persona que desea aprender una lengua extranjera, la posibilidad de apropiarse verdaderamente de estos ritmos y sonidos permitiendo a la oreja adaptarse eficazmente a ellos, con el fin de poder analizarlos y reproducirlos. Este trabajo consiste pues en desembarazarse de las costumbres rítmicas y sonoras de la propia lengua, las cuales ejercen una acción a menudo negativa en la lengua que se quiere aprender.