FAQ

Aquí están las más frecuentes preguntas sobre el Método Tomatis®.
¿Cuáles son los resultados más perceptibles del Método Tomatis® en el niño?
Son generalmente los padres quienes informan al consultor Tomatis® de los resultados más perceptibles, y frecuentemente constatan una mejora de:
  • la calidad de la voz (hablada y cantada)
  • la concentración
  • la comprensión
  • la capacidad de comunicación
  • la lectura
  • la expresión oral y escrita
  • la habilidad gestual
  • la rapidez
  • la puntualidad
  • el seguimiento del ritmo
  • la autonomía
  • el comportamiento general (tranquilo, abierto, etc.)
¿Al cabo de cuánto tiempo son perceptibles los resultados del Método Tomatis®?
Las manifestaciones correspondientes a los resultados del Método Tomatis® deben analizarse a dos niveles, el primero bastante superficial y el segundo más profundido.
A un nivel superficial, se perciben numerosas manifestaciones positivas muy rápidamente, en pocas semanas o incluso en los días que siguen el inicio de las sesiones con Oído Electrónico; por lo tanto, la experiencia del Método Tomatis® es vivida a menudo como un proceso dinámico fácil de seguir tanto por el individuo que lo utiliza como por su entorno.
A un nivel más profundo, conviene comprender que la reorganización que va a inducir el trabajo con Oído Electrónico permite al individuo encontrar el equilibrio interno que le es propio y por lo tanto modificar, en el buen sentido del término, su propia escala de valores; esta evolución en profundidad es menos espectacular y se efectúa a un ritmo más lento.
Uno de los puntos importantes es por lo tanto saber que estas mejoras no solo van a prolongarse en el tiempo, sino también a continuar mucho después de haber finalizado las sesiones Tomatis®; así pues, un trabajo correctamente realizado con Oído Electrónico producirá efectos durante varios años, ya que el individuo se ha vuelto instalar en sus normas evolutivas y solamente un nuevo acontecimiento importante podría volver de nuevo a perturbarlas: en ese caso, a menudo basta con un simple impulso corto en un Centro Tomatis® para restablecer el equilibrio y continuar la evolución.
¿Los progresos adquiridos durante las sesiones Tomatis® se mantienen?
Sí, los progresos adquiridos durante las sesiones Tomatis® se mantienen por la simple razón de que no se deben a un condicionamiento, sino a un retorno al equilibrio. En efecto, si bien los motivos de consulta en un Centro Tomatis® son muy variados, corresponden siempre a una disfunción y, en consecuencia, a un estado ausencia de equilibrio neurofisiológico más o menos pronunciado.
El trabajo con Oído Electrónico va pues a permitir al individuo volver a un estado de equilibrio que, al tratarse de un estado normal, requiere mucho menos esfuerzo que cualquier otra situación más o menos disfuncional. Se constata así que, en la gran mayoría de los casos, los progresos realizados durante las sesiones no solamente se mantienen sino que pueden prolongarse, puesto que el proceso de evolución se ha restablecido y se ha vuelto normal.
¿A qué edad se obtienen los mejores resultados con el Método Tomatis?
El Método Tomatis® es eficaz en cualquier circunstancia, teniendo en cuenta que algunos criterios pueden facilitar o, al contrario, frenar las mejoras que induce en el individuo.
Así pues, según las causas de la consulta, la temprana edad puede ser un factor de simplificación: es particularmente el caso cuando la problemática se sitúa a nivel del lenguaje, la psicomotricidad o la escolaridad. En cambio, en los individuos de más edad (adolescentes, adultos), la motivación personal permite muy a menudo superar la dificultad ligada a la antigüedad del trastorno.
No hay pues en realidad ningún límite real de edad para poder utilizar el Método Tomatis® y la experiencia muestra que, en la gran mayoría de los casos, se obtienen buenos resultados en todos los individuos, tanto si se trata de niños, adolescentes, adultos o personas mayores.
¿El Método Tomatis puede presentar algún peligro?
No, ya que el Método Tomatis® no es un tratamiento en el sentido médico del término. Aunque algunos profesionales del mundo médico, paramédico, pedagógico, deportivo y artístico lo emplean, no reemplaza nunca ninguna de sus técnicas; lo único que hace es simplemente reforzar, si es necesario, su eficacia.
En realidad, el Método Tomatis® permite simplemente un retorno sin brusquedad a una situación normal, sin provocar nunca ni una situación traumatizante ni un estado de desequilibrio. El individuo encuentra su propia norma, lo que siempre tiene como doble ventaja, por una parte, aliviarlo y, por otra parte, permitirle mantener sin esfuerzo los progresos realizados durante las sesiones con Oído Electrónico.
¿Cómo se estiman los resultados?
Al principio, durante las sesiones (o sea cada 15 horas más o menos) y al final de estas, hacemos pasar un test de escucha seguido de una entrevista que permite al consultor conocer las impresiones del cliente y/o de los padres (cuando se trata de un niño), y explicarle(s) lo que pasa en función del análisis que de la experiencia vivida y del test hace.
El test de escucha puede en algunos casos completarse con otras series de tests, pero el test solo permite ya aportar información precisa y objetiva por lo que se refiere, en particular, a las funciones de análisis de los sonidos, lateralidad auditiva, espacialización y adaptabilidad al entorno medioambiental.
¿Cuánto tiempo dura el proceso Tomatis® por término medio?
La utilización del Método Tomatis® puede tener una duración muy diferente según la importancia del trabajo que se tenga que llevar a cabo. No obstante, como el objetivo es siempre hacer de modo que el individuo se implique en el proceso cuyo objetivo es recuperar cuanto antes la autonomía óptima, el trabajo con Oído Electrónico debe, en la medida de lo posible, estar limitado en el tiempo.
Así pues, a título orientativo, el número de grupos de sesiones en un Centro Tomatis® va pocas veces más allá de 3 ó 4: el primer grupo es de 2 horas al día durante 13 días. Cada grupo de sesiones va seguido de un período de asimilación durante el cual el individuo interrumpe las sesiones; así pues, transcurren generalmente de 3 a 4 semanas entre el 1er y el 2° grupo de sesiones, de 2 a 3 meses entre el 2° y el 3°, y 6 meses entre el 3° y el 4°, en el caso que este sea necesario.
¿Cuál es la diferencia entre el Método Tomatis® y los cedés que a él se refieren?
Numerosas son las referencias al Método Tomati®s a través del mundo, ya que su notoriedad infunde confianza a la clientela; desgraciadamente, los productos que se venden tienen la mayor parte de las veces un muy lejano vínculo con los trabajos de Alfred Tomatis.
Los cedés que hacen referencia a Tomatis® a menudo no son más que compilaciones de obras musicales, más o menos bien hechas, y que no pueden producir los efectos del Método Tomatis® en la medida en que el individuo que las escucha no se beneficia de las funciones del Oído Electrónico con “Efecto Tomatis”.
Estas funciones, muy específicas, permiten, gracias a las básculas electrónicas y a las conducciones aéreas y óseas, trabajar aspectos como el estado de escucha, la lateralidad auditiva, la espacialización, la acomodación, la precesión, el análisis de los sonidos y finalmente el bucle audiovocal.
¿El Método Tomatis® puede combinarse con otras terapias?
Sí, y en algunos casos, eso puede ser incluso deseable. En efecto, o bien el individuo sigue ya una terapia, y su terapeuta, que conoce el Método Tomatis®, es consciente de la activación que puede producir las sesiones con Oído Electrónico, o bien el consultor Tomatis® considera que no hay ningún inconveniente para que su cliente disfrute de una terapia externa, y le aconsejará entonces simplemente esperar que los efectos de las sesiones estén consolidados antes de emprender este otro enfoque terapéutico. Puede también suceder que el consultor Tomatis® identifique un problema que sin alguna duda concierne a una terapia externa: una vez identificado el problema, aconsejará a su cliente que consulte a otro terapeuta, y esto tanto en el curso de las sesiones como antes de cualquier sesión con Oído Electrónico.
En realidad, en estos casos, el Método Tomatis® va a actuar como una técnica que permitirá optimizar la eficacia de las terapias externas: no hay por lo tanto ni incompatibilidad ni oposición entre una y otra, sino al contrario una complementariedad y una interacción mutua de la cual resulta una aceleración eficaz de la terapia. Numerosos profesionales ya lo saben y eligen trabajar o bien en relación con los profesionales de Tomatis, o bien formarse ellos mismos al Método para hacer que su propia técnica sea aún más eficaz.
¿Por qué es preferible hacer sesiones intensivas?
Para que el cerebro cambie su modo de percepción, hay que darle una información que se repita a menudo, y ello durante cierto tiempo y manteniendo un ritmo. Este ejercicio, como cualquier otro, ya tenga un carácter intelectual o en relación con el deporte, provoca un verdadero descondicionamiento, ya que el cuerpo descubre que puede funcionar de otro modo y, por lo tanto, que tiene la posibilidad de elegir.
Esta regla de las sesiones intensivas es válida para todo el mundo, pero los efectos pueden ser sensiblemente diferentes según la naturaleza del problema que haya que tratar, la edad del individuo, su motivación, su disponibilidad, etc.
La regla más difundida es hacer un primer grupo de sesiones de 13 días, con 2 horas de sesiones cotidianas; a continuación, los grupos de sesiones, que de todos modos están limitados ya que el Método Tomatis® nunca ha tenido como objetivo crear dependencia en los individuos, superan pocas veces los 13 días y entre uno grupo y otro transcurren siempre varias semanas.
¿Por qué es necesario hacer interrupciones de vez en cuando?
Así como el cerebro tiene necesidad de una estimulación intensiva y repetida, necesita asimismo períodos en los que no se le estimule para construir y consolidar el cambio. Encontramos esta regla en cualquier entrenamiento, puesto que la construcción se hace tras el esfuerzo durante una fase de aparente pasividad: se trata en realidad de una fase de asimilación.
La estimulación provoca una “molestia” a nuestro organismo, y debemos por lo tanto concederle fases de descanso durante las cuales tiene lugar la asimilación. Esta es la razón por la que se lleva a cabo un primer grupo de sesiones de 15 días en torno a 2 horas diarias de estimulación auditiva con Oído Electrónico, seguida de otros grupos de sesiones de 8 días, generalmente limitadas en número; el objetivo del Método Tomatis® es siempre que el individuo recupere cuanto antes una autonomía óptima. Entre los dos primeros grupos de sesiones transcurre un lapso que va de 4 a 6 semanas, luego de 2 a 3 meses entre el 2° y el 3er grupo, luego 6 meses entre el 3er y el 4°, en el caso de que este último fuera necesario.
¿Por qué se utiliza la música de Mozart?
Tras muchas pruebas efectuadas con otras músicas, los resultados obtenidos utilizando la de Mozart son asombrosos, sea cual sea la parte del mundo en que se haga: constatamos, en efecto, que en todos los continentes esta música no solamente es muy bien aceptada sino que permite a cada individuo restablecer su propio equilibrio interno.
Para comprender esta acción en el equilibrio humano, es necesario recordar que la música se caracteriza por el ritmo –que afecta al cuerpo–, la armonía –que atañe las zonas emocionales– y la melodía –que solicita las estructuras intelectuales.
Idealmente, en la época clásica, estos tres parámetros tenían que estar equilibrados, lo que era pocas veces el caso, uno u otro predominaban siempre, y daban lugar, a causa de ello, a un discurso musical muy particular; pues bien, en el caso de Mozart, parece ser alcanzó este equilibrio, lo que puede también explicar el carácter universal de su música.
¿Por qué se utiliza música filtrada?
Hasta cerca de 4 000 hertzios, el filtrado permite al cerebro orientarse hacia el análisis acústico de distintas zonas precisas; la escucha de sonidos aún más filtrados corresponde a una experiencia prenatal, lo que no significa con todo que el feto no oye los sonidos graves.
Según Alfred Tomatis, si el oído es funcional tan pronto durante el desarrollo fetal, es porque su papel consiste en dinamizar el sistema nervioso en estructuración; es para aprovechar esta competencia primordial del oído en la fase prenatal que Alfred Tomatis empezó a utilizar sonidos filtrados, ya que permiten aliviar el oído de su función de discriminación de los sonidos.
Además, debido a la propia fisiología del oído interno, los sonidos agudos provocan una estimulación nerviosa mucho más fuerte que los sonidos graves: en efecto, las células ciliadas receptoras de los estímulos sonoros son mucho más numerosas en las zonas de recepción y análisis de los sonidos agudos que en las de los sonidos graves.
¿El Método Tomatis® es eficaz en caso de pérdida auditiva?
El Método Tomatis® no permite ninguna mejora de la audición a partir del momento en que se ha producido una lesión irreversible; en cambio, permite, en cualquier caso, optimizar la utilización del potencial de escucha, por escaso que sea.
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