Los dossiers temáticos

Volver a la lista de los archivos científicos
Ago
29

Dispraxia

La dispraxia es una patología de la planificación y de la automatización des gestos aprendidos: hacer un nudo de cordón, comer con cubiertos, hacer ciclismo, escribir correctamente…

El niño dispráxico es un niño lento y torpe, que hace caer o que rompe todo lo que toca, que necesita ayuda para vestirse, al que le cuesta mucho escribir, que no puede comer correctamente, y que tiene muchas dificultades para organizarse.
Entonces, es un niño que no puede grabar en su memoria, gestos rutinarios y que va a encontrar dificultades frente a la ejecución de gestos cotidianos y fáciles. La realización de estas actividades cotidianas, más o menos bien hechas, exige de su parte, una movilización muy importante, lo que provoca, un gran cansancio.
Por otro lado, la inteligencia del niño, su memoria verbal y sus capacidades de comunicación, no son de ningún modo alteradas.
La dispraxia se puede presentar de numerosas formas, dificultades que conciernen:

- Las actividades de ensamblaje (juegos de legos, mecánicos, rompecabezas).
- La utilización y la manipulación de objetos y de herramientas (utilizar un destornillador)
- La realización de gestos simbólicos o mimar una verdadera utilización de objetos (fingir tocar piano, decir adíos con la mano…)
- La selección o la orientación correcta de la ropa, cuando se viste.
- La realización des los gestos que tienen que ver con la fonación y el rostro (silbar, hacer muecas)


El trastorno más evidente y que siempre está presente es la disgrafía: la realización del gesto de escritura (la caligrafía) está bastante perturbada, y con frecuencia difícilmente legible o al menos difícilmente comprensible.
Además, en general, las dispraxias están acompañanadas de un trastorno visuoespacial: a la torpeza del gesto, se asocia una dificultad para organizar la mirada, y para estructurar el espacio.
El niño tiene muchas dificultades para contar un conjunto de elementos sin equivocarse, salta palabras o líneas, durante la lectura, sitúa difícilmente los diversos elementos de un esquema, o de una figura geométrica las unas comparadas con las otras, y también puede difícilmente distinguir la derecha de la izquierda.

Estas distorsiones de la organización espacial y de la mirada, aparecen por causa de una discalculia, pero el razonamiento lógico está presente.

El Método Tomatis, asociado con la intervención de un especialista en psicomotricidad o de un ergoterapeuta puede, mejorar considerablemente mejorar los síntomas de los que sufre el niño dispráxico, gracias a la estimulación de los circuitos que hacen intervenir, el vestíbulo asociado con el cerebelo.

web design & development : h2a.lu