Pasar al contenido principal

Ámbitos de aplicación

El oído es el receptor sensorial más poderoso del cuerpo humano. Más del 80% del estímulo que recibe nuestro cerebro procede del oído. Por una parte, su papel de estimulación cerebral y, por otra, su acción positiva sobre la plasticidad cerebral explican su relación con numerosos ámbitos de aplicación. El Método Tomatis® es una herramienta complementaria para numerosas intervenciones terapéuticas o pedagógicas. Permite multiplicar los resultados obtenidos y reducir, sensiblemente, la duración de un acompañamiento tradicional. Se puede utilizar en cualquier momento de la vida (infancia, adultez, tercera edad), tanto para el desarrollo personal como para luchar contra trastornos o dificultades.

Solicitud de información

Regístrese aquí para recibir toda nuestra información, acceder a los talleres de trabajo en línea gratuitos y estar al corriente de la actualidad y de todos nuestros eventos.

Regístrese

Atención

La atención es la capacidad de seleccionar y mantener en la consciencia un acontecimiento exterior o un pensamiento. Se asocia con un estado general de alerta y vigilancia que permite al sistema nervioso estar receptivo a cualquier tipo de información que le llegue. Las dificultades de atención afectan a aquellos niños o adultos que no pueden concentrarse durante un tiempo prolongado en realizar un trabajo aunque éste exija poco esfuerzo intelectual y sea rutinario o frecuente (por ejemplo, un trabajo de revisión o de copia). Otra modalidad de atención especial es la que requiere de la capacidad para dividir la atención entre diferentes fuentes de información o tareas. Esta modalidad de la atención, muy compleja desde el punto de vista cognitivo, se convierte, cuando no se logra, en una fuente de dificultad y de sufrimiento considerable para el niño en edad escolar.

El Método Tomatis®, además de su acción general de estimulación cerebral (se habla de despertar cortical), puede ser muy positivo en cuanto a la atención selectiva se refiere. De hecho, el procedimiento Tomatis® se basa en una báscula electrónica que genera un contraste sonoro para sorprender al cerebro de forma constante y natural. El objetivo es ayudar al cerebro a desarrollarmecanismos automáticos de detección del cambio. Una vez que se han asimilado bien, el individuo puede seleccionar con mayor facilidad la información pertinente y decidir si rechaza o aísla los acontecimientos secundarios. Por este motivo, el Método Tomatis® es un método complementario que acompaña a los niños y adultos que sufren trastornos por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/TDAH).

 

Tomatis Method Atención

Aprendizaje

El aprendizaje es el conjunto de mecanismos con los que adquirimos automatismos, saberes o conocimientos. Se define por la capacidad de cambiar el comportamiento de manera coherente y persistente como respuesta a una información o a un acontecimiento exterior. El aprendizaje depende, por tanto, de la aptitud del individuo para hace evolucionar su comportamiento en función de la experiencia. Existen numerosos métodos de aprendizaje como el aprendizaje por recompensa, fracaso, imitación, repetición, creatividad… Independientemente del método, el aprendizaje supone la capacidad del cerebro para reorganizar, permanentemente, la red de neuronas de tal manera que se integre un nuevo comportamiento y se facilite su ejecución. Se habla de “plasticidad cerebral”. De este modo, gracias a la plasticidad cerebral, cuando el mismo acontecimiento se repita, tendrá como respuesta un comportamiento más rápido, preciso e intuitivo.

El Método Tomatis®, mediante unos contrastes sonoros diseñados para sorprender al cerebro de forma natural, actúa sobre la plasticidad cerebral. De hecho, ayuda al cerebro a desarrollar mecanismos de detección y de análisis del cambio. Por ello, el Método Tomatis® es una pedagogía que tiene por objetivo enseñar al individuo a prestar una atención mayor a todo acontecimiento externo y nuevo. Facilita la integración de la nueva información y permite al alumno mejorar sus competencias generales y académicas. En consecuencia, el Método Tomatis® se ofrece, actualmente, en centenares de escuelas públicas y privadas, como complemento a una enseñanza tradicional.

Durante la etapa escolar, el niño aprende, sobre todo, de sus propios errores. Aunque sea normal y necesario cometer errores para avanzar, la repetición de ciertos errores concretos y sistemáticos nos lleva a hablar de trastornos del aprendizaje, que comienzan, la mayoría, con el prefijo “dis” (por ejemplo, dislexia).

Estos problemas de aprendizaje no tienen ninguna relación con la inteligencia sino que dejan patente la dificultad del niño a la hora de utilizar correctamente la red neuronal o ciertas zonas cerebrales. El objetivo del Método Tomatis® es, precisamente, favorecer que el niño desarrolle circuitos compensatorios. En otras palabras, si no se puede curar un trastorno del aprendizaje, se puede sortear o compensar permitiendo al cerebro explotar otras redes neuronales. Por ejemplo, en el caso de los trastornos del aprendizaje relacionados con el lenguaje, el Método Tomatis® facilita la descodificación y el análisis de los sonidos y puede convertirse en una valiosa ayuda contra la dislexia, siempre y cuando se acompañe de la intervención de un logopeda.

 

Tomatis Aprendizaje escuela

Voz y lenguaje

La voz

La precisión con la que percibimos y analizamos un sonido condiciona nuestra capacidad de reproducirlo. Una emisión vocal de calidad exige también una buena escucha propia, es decir, requiere que uno escuche su propia voz para medir la exactitud, la calidad y la intensidad.

El sonido de nuestra voz se transmite principalmente al oído por la vibración de los huesos de nuestra cabeza: se trata de la conducción ósea. Se opone a la conducción aérea, es decir, al sonido procedente del exterior. El cerebro analiza este sonido que, a su vez, ordena un ajuste del gesto vocal. Existe, pues, un vaivén permanente entre nuestro oído, nuestro cerebro y nuestra voz. Es el principio mismo del bucle natural audiovocal. Cuando este bucle está alterado, normalmente por motivos emocionales o cognitivos, se ven afectadas tanto nuestra escucha como, finalmente, nuestra voz. De hecho, esta alteración puede acabar modificando el ritmo, el timbre, el color o la intensidad.

Como resultado, se entorpece el deseo de comunicar, genera dificultades para tomar la palabra, poca fluidez verbal, imprecisión e inexactitud, una falta o desequilibrio del timbre que deriva en afonía, sonidos agudos o excesivamente nasales, en una falta de expresividad de la voz o en la pérdida del control de la intensidad.

Al trabajar activamente en el bucle audiovocal por conducción ósea y aérea, el Método Tomatis® se propone precisamente restablecer la relación entre el cerebro, el oído y la voz.

 

El lenguaje

El Método Tomatis®, debido a su efecto en la relación oído-voz-cerebro, también resulta útil para las personas que presentan un retraso en la adquisición del lenguaje. De hecho, el lenguaje verbal está determinado por una compleja cadena de sonidos articulados y organizados a partir de un ritmo bien definido. Dicho ritmo se basa en la altura y duración de las frecuencias emitidas, así como en la intensidad de cada sonido. El ritmo de una lengua depende, principalmente, de los acentos tónicos que se encuentran al inicio de cada palabra y en las vocales largas. La palabra depende de nuestra capacidad de gestionar conscientemente estos sonidos. Es lo que se llama “la consciencia fonológica”. La inexistencia de la consciencia fonológica se convierte, por tanto, en una dificultad para percibir y manipular los sonidos del lenguaje.

El Método Tomatis®, al tratar instantáneamente la voz del sujeto y transmitirla por conducción ósea y aérea, favorece la percepción de los sonidos fundamentales del lenguaje y puede ayudar a los niños que sufren un trastorno del lenguaje si se acompaña del tratamiento profesional correspondiente.

 

Tomatis Method Voz y lenguaje

Control de las emociones

Somos conscientes de que debemos ejercitarnos para mantener nuestro cuerpo en forma, pero no solemos darnos cuenta de que también es importante entrenar nuestro cerebro. Cuando estimulamos nuestro cerebro mediante mensajes sensoriales, nos dinamiza y al mismo tiempo nos relaja. Puesto que el oído es el canal de paso más importante de los mensajes sensoriales del cuerpo humano, se entiende perfectamente su función.

El Método Tomatis® actúa sobre el sistema límbico(parte media del cerebro) con el que está vinculado el sistema auditivo. Dicho sistema se encarga de los mecanismos de las emociones, de la memoria y del aprendizaje, entre otros. Además, el órgano del oído interno llamado “cóclea” realiza una función de carga cortical. Por ello, gracias a su acción tanto en el sistema límbico como en el córtex prefrontal, el Método Tomatis® interviene en la regulación de los trastornos de las emociones relacionados con la depresión y la ansiedad. Asimismo, tiene un efecto directo eficaz sobre el control del estrés.

 

Tomatis control de las emociones

Motricidad y coordinación

El oído no es “solamente” el órgano sensorial más potente del cuerpo humano, sino que también es un órgano motor. En efecto, en la parte interna del oído se encuentra un órgano llamado “vestíbulo”. Este último informa al cerebro del más mínimo movimiento de nuestro cuerpo y recibe, a su vez, instrucciones. Está estrechamente implicado en nuestra motricidad y nuestra coordinación. Actúa, por tanto, como intermediario activo de la información sensorial e influye directamente (con otras partes del cuerpo) en la motricidad, la lateralidad, la regulación del tono muscular y la verticalidad.

Ciertas dificultades de motricidad y coordinación pueden estar vinculadas con fallos de nuestro sistema vestibular y dan lugar a retrasos en la adquisición y en la ejecución de los gestos que se aprenden al crecer: andar, correr, saltar, marcar el ritmo con el pie o el dedo, por ejemplo. Además, pueden desembocar en vértigo, pérdidas de equilibrio, nauseas, problemas de verticalidad…

El Método Tomatis®, al favorecer la transmisión de los sonidos graves y rítmicos, actúa directamente sobre el vestíbulo y, en consecuencia, mejora la motricidad, la regulación del tono muscular y la verticalidad. Interviene naturalmente sobre la lateralidad auditiva participando, por ende, en una mejor coordinación de los movimientos de izquierda y derecha.

 

Tomatis motricidad y coordinación

Trastornos del espectro autista

Los trastornos del espectro autista (TSA) se caracterizan, entre otros aspectos, por una dificultad para relacionarse con el mundo exterior y, sobre todo, por una anomalía en la comunicación social. Una de las tesis de referencia a día de hoy considera que las neuronas espejo de estas personas no funcionan correctamente. Estas neuronas se reparten de forma desigual en el cerebro. Tienen un papel fundamental ya que activan las zonas del cerebro que están relacionadas con el movimiento y el lenguaje, aunque el sujeto en cuestión sea pasivo y observador. En realidad, desempeñan una función vital en la comprensión de las acciones, las intenciones y las emociones de los demás.

Estas neuronas nos permiten proyectar un movimiento, predecir una sensación y sentir empatía. En otras palabras, nos ayudan a ponernos en la piel del otro y, posteriormente, a proyectar nuestra propia acción. Representan, por tanto, un papel destacado en nuestras interacciones sociales y cotidianas, independientemente de que se trate de acciones simples como “sonreír” a alguien, sentir la emoción de un tercero o comprender su acción.

El Método Tomatis® es un sistema de entrenamiento de la predicción. En la fase pasiva, gracias a la música tratada con contrastes especiales, el cerebro intenta descifrar estos efectos de cambio. En la fase activa, el sujeto emite un sonido que el aparato corrige automáticamente. Como respuesta, la persona ajusta naturalmente el sonido de su voz para que se corresponda con lo que percibe. Gracias a este efecto, se activan las neuronas espejo de la zona del lenguaje articulado. De este modo, el Método Tomatis® puede ayudar a las personas cuyos trastornos se caracterizan por retrasos y alteraciones del desarrollo de las capacidades cognitivas, de comunicación e interacción social, como los trastornos del espectro autista (TSA) y otros trastornos que se le suelen asociar: el síndrome de Asperger, las dificultades del procesamiento sensorial o el síndrome de Down.

El Método Tomatis® se convierte en una herramienta complementaria para los profesionales que abordan estos trastornos, aunque nunca de forma exclusiva.

Tomatis Method espectro autista

Rendimiento académico

Voz cantada

Cuando Alfred Tomatis empezó a tratar a cantantes, se dio cuenta de que un déficit en la escucha desencadenaba un déficit vocal. En concreto, determinó que una emisión vocal de calidad no solo exige una buena escucha del mensaje sonoro que recibimos del exterior, sino también y sobre todo, una buena escucha propia. Es decir, la capacidad de utilizar la propia voz como fuente sonora para analizar y controlar con toda precisión la intensidad y la calidad.

La escucha propia se puede realizar siempre y cuando la vibración sonora percibida se regule correctamente por conducción ósea (es decir, la vía de transmisión del sonido por todos los huesos del cuerpo y, en particular, por la cavidad craneal). Esta regulación ósea está sujeta, por su parte, a un funcionamiento armonioso de dos músculos situados en el oído medio, cuya función consiste en controlar y amortiguar el conjunto de vibraciones transmitidas por el oído interno. La reeducación audiovocal en el Oído Electrónico tiene, precisamente, por objeto el desarrollo de un mecanismo de autocontrol de calidad. Por ello, en función del problema vocal existente, la acción de este programa de reeducación podrá centrarse en incidir sobre:

  • La inexistencia o la pérdida del deseo de cantar.
  • La dificultad de tomar la palabra o de cantar fácilmente, sin tener la sensación de forzar o de presionar su voz.
  • La falta de fluidez verbal.
  • La falta de exactitud y de precisión.
  • La falta o el desequilibrio del timbre, lo que da lugar a afonías, voces demasiado agudas o excesivamente nasales.
  • La falta de expresividad de la voz, por falta de modulación o de entonación.
  • La falta del control de la intensidad, por defecto o exceso.

 

Lenguas extranjeras

Cada lengua se caracteriza por un ritmo preciso que se debe integrar para hablar correctamente. Durante nuestra infancia, el cerebro aprende a grabar las estructuras fonéticas propias de nuestra lengua materna. Por el contrario, también aprende a rechazar las estructuras fonéticas incompatibles con nuestra lengua. En realidad, desde la más tierna infancia, asimilamos el ritmo de nuestra lengua y, todo ello, gracias a la voz materna. Este código lingüístico se convierte rápidamente en un freno al aprendizaje de una lengua extranjera en la medida en que éste difiere de los patterns sonoros de la lengua materna que se interioriza desde niño.

El Método Tomatis® ofrece, a cualquier persona que desee aprender una lengua extranjera, la posibilidad de apropiarse realmente del ritmo de esa lengua. A partir de dicho ritmo se pueden adquirir más fácilmente el vocabulario, la sintaxis y la gramática. Un estudio realizado por siete universidades en el marco de un programa europeo demuestra que se divide por dos el tiempo necesario de aprendizaje gracias al Método Tomatis®.

Tenga en consideración que el Método Tomatis® es un enfoque pedagógico y no puede considerarse un tratamiento médico. Si existen problemas complejos, le recomendamos que utilice el Método Tomatis® como una ayuda complementaria a un tratamiento médico terapéutico.

 

Tomatis Method Rendimiento académico